Seis meses

Va para seis meses que publiqué en Amazon Las aguas del olvidoNo lo voy a negar: la novela ha cosechado un rotundo fracaso en cuanto a las ventas, pero muy buenas críticas, me consta. A este respecto aprovecho estas líneas para agradecer a Isabel Fernández Bernaldo de Quirós la reseña que publicó en su blog, Apalabrando los días, así como a María, Juan, Lucy, Andrés, Reme, Leonor, Martín, Pilar, César, Carmen, Eduardo, Luchi… los comentarios que animan y confirman esta mi pasión por la escritura.

Ya me referí en estas páginas a la autopublicación y me lamenté y pedí disculpas por el desastre técnico de lo que llamaría ‘Primera versión’. A la tercera va la vencida, se conoce que me dije; y es verdad, la ‘Tercera’ salió muy bien, así que aprendí para posteriores intentos.

En cuanto al contenido, me dicen que cuesta entrar, llegar a lo que es el asunto principal; pero me parece bien: la estructura está pensada, mirada y remirada para que ese sea el resultado, para que la historia se vaya haciendo mediante alusiones y recuerdos hasta entrar en el meollo.

He leído manuales que parecen de autoayuda, consejos, procedimientos, todo ello encaminado a promocionar y vender mejor. Pero ¿qué le vamos a hacer? No hago el menor caso, ni pienso hacerlo: estoy bien así.

Tengo otras tres publicaciones en cola, una de ellas lista para salir, y haré lo mismo: la anunciaré en el blog, llevaré un puñado de ejemplares a mi librero amigo, por si vende alguno; naturalmente, me pondré muy contento cuando pueda tocar el libro, hojearlo, olerlo, mirarlo: al fin y al cabo es mi criatura; y, sobre todo, agradeceré especialmente la atención que puedan prestar los lectores, a quienes me dirijo y con quienes quiero conversar.

16 comentarios en “Seis meses”

    1. Gracias Cristina. Por suerte -quizá sea por la famosa ley de la compensación- estoy en una fase de la vida en la que, si la edad sirve para algo, te estimula hacer lo que te gusta y, lo que es más importante, sólo te motiva lo que amas; como consecuencia te molesta enormemente lo que te distrae, pero cuentas con ello. Para mí es una muestra de éxito tu comentario, por ejemplo. Amo, entre otras cosas, la literatura: leer y escribir me llena de vida: esa es la compensación. Y si encima cuento con un ramillete de amigos lectores, o de amigos simplemente, además de la familia ¿Para qué quiero más?

      Que tengas una tarde muy feliz. Abrazos

  1. No te comas tanto “el coco” que no sirve para nada, Alfonso. Está muy bien la posibilidad de reeditar los libros, -ya quisiera yo poder hacerlo con el primero mío- y estoy segura que habrá quedado “inmaculado”. Lo de la venta, je, je… es para reír y no llorar, el interés suele quedarse en promesas que se incumplen. Los lectores se lo pierden. Y uno piensa en el precio de un libro, que es para siempre, y el de un desayuno o un aperitivo en una terraza y ahí si que entran ganas de llorar de verdad. Esta sociedad tiene un problema cuando considera que no compra libros porque son caros…
    Disfrutemos como bien dices de nuestros libros, sigamos sintiéndonos felices y felicitémonos por cada publicación que vea la luz. Lo tuyo por partida triple.
    Seis meses para celebrar… ¡fantástico!
    Un gran abrazo.

    1. Ya, ya cuento con una cierta experiencia. A estas alturas no son las ventas sino los lectores quienes que nos importan, y tengo escritura para rato -más bien un ratito-, espero. Pronto saldrá una colección de cuentos; en cuanto a la novela ‘Nada quedó de abril’, que tan bien conoces, y que ha pasado por un período de corrección muy exigente, Carmen quiere que pruebe con las editoriales especializadas en narrativa -Anagrama, Tusquest, Lumen…-. Nada se pierde; en todo caso, una vez pasados los tres meses de silencio, la publicaré en Amazon.
      Efectivamente, considerar caro un libro es un despropósito, sobre todo si consideramos, como bien haces, el precio de otras cosas efímeras. Pero nada ni nadie te puede quitar la íntima satisfacción de disfrutar con tus criaturas, y de compartirlas: eso es lo que vale.
      Muchas gracias, amiga. Un abrazo muy fuerte.

  2. … Alfonso, creo que el dinero mejor gastado es el que se emplea en comprar libros, por eso me siento contenta cuando personas como tú se toman el esfuerzo, no tan sólo de escribirlos, sino también de autopublicarlos. Si no has tenido muchas ventas, te queda la satisfacción de haber hecho un trabajo estupendo y los demás… pues ellos se lo pierden.
    Espero con ilusión tu próximo trabajo.
    Besazos de tu “ferviente admiradora” y amiga.

    1. Eso es lo que queda, una gran satisfacción. Cada día escribo más y con mayor placer, el de escribir, que no es poco, y me compensa enormemente ver las historias, sentir a los personajes, y a vosotros, de quienes aprendo sensibilidad y arte. Gracias, María, querida amiga. Un montón de besos.

    1. Eso es lo que acaba pasando; además no creo que ayuden: la escritura, el estilo, los riesgos; y son tantas las variables que conforman un texto, que las fórmulas de marketing, incluso, les son extrañas. Escribo lo que quiero, como quiero y cuando quiero, y ahora lo tengo más claro, por si me faltaban argumentos.
      Saludos.

  3. Es muy difícil ser un superventas, se edita mucho y la mayoría pasa desapercibido y, a veces no tiene que ver con la bondad literaria. Tú tienes suerte de haber tenido el valor de salir a la arena y tener seguidores fieles desde esta red. Tienes toda la atención de los que te leemos, Alfonso. ¡Ánimo!

    1. ¡Muchas gracias! Créeme: vuestra presencia es la que me compensa; también la de los amigos que me comentan y animan.
      Para mí la literatura -la que leo y escribo- es una pasión, pero mi vida profesional fue de otra índole; ahora soy un jubilado y estoy bien así, tanto, que primero escribí bajo seudónimo, y lo hice exclusivamente en el blog, excepción hecha de algún cuento publicado en el pasado en una revista literaria. Pero me picó el gusanillo de la edición y la consideración de que mis obras ¿por qué no? merecían tener forma de libro, lo que tú llamas “valor de salir a la arena”. Además, en consideración hacia un grupo de amigos, levanté el velo para que supieran mi nombre y me vieran la cara. En fin, esta mañana hablaba con Carmen y admitíamos que, al margen de la mayor o menor acogida, se me ha “pasado el arroz” para dedicarme a la literatura de una forma “profesional”, en el sentido de prestar atención a las ventas y al desempeño de los trabajos de promoción que conlleva ese ejercicio. A Carmen y a mí nos llena saber que hay un puñado de amigos que esa atención se la prestan a lo que yo escribo y ella, en muchos casos, me sopla al oído.
      Un abrazo.

  4. Yo creo que nunca es tarde para nada (hasta que no estás muerto), pero que no es bueno “obsesionarse” con eso de “venderelproducto”. Creo que de la misma manera que se lee(osedebeleer) por placer, igual se escribe(osedebeescribir) por el sufrido gozo de hacerlo…lo demás (poco o mucho) es regalado 😉

  5. Hola, te recomiendo que crees una página en Facebook con el nombre de tu novela.
    Puede que no te guste esa red social, pero sin duda es la que se lleva el gato al agua.
    Después pon tus críticas en la página y muestra la novela en “modo neutro”.
    No hables de ella nunca más como fracaso de ventas, la gente va donde va Vicente.
    Tienes el mejor y peor ejemplo en ciertos libros de gente que no saben escribir y han sido top de ventas durante el año pasado y los anteriores, obviemos los nombres.
    La idea de escribir como pasión es una, la idea de venta como producto es otra radicalmente diferente y muy difícil de lograr si no eres alguien conocido.
    No desistas, y si te puedo ayudar aquí estoy.

    1. Hola, Victoria, gracias por comentar. En primer lugar, agradezco tu oferta; no voy a desistir; me encanta escribir. Es cierto lo que dice noteclavesilustracion en su comentario: “nunca es tarde para nada (hasta que no estás muerto)”, pero se me pone muy cuesta arriba la parte extraliteraria. Escribo y edito el libro con sumo placer, pero no sé vender. No quiero con esto decir que me parezca inútil y pedestre esa parte; al contrario, me parece sumamente importante para la autoedición -sigo con atención los esfuerzos que hacen algunos escritores que se han lanzado en la Red, algunos con excelentes resultados-, pero he llegado a una edad en la que tengo que repartir bien el tiempo: escribir, leer, pasear, compartir, conversar, amar… Eso sí: estoy preparando la edición de un libro de relatos cortos y tengo en espera dos novelas. Con las novelas probaré antes con alguna editorial de referencia, y después, si dejan pasar los tres meses sin contestar, Amazon; y siempre estará el blog.
      Por último: te agradezco de todo corazón tus recomendaciones, pero, aunque ya sé que no estar en Facebook es como no estar en el mundo, no me gusta por dos razones: una, por la manipulación que hace de nuestros datos y actividades, y dos, por la cantidad de tiempo que demanda para estar visible. Y acabo: con estos mimbres poco se puede vender, pero a cambio uno recibe alientos que son impagables.
      Muchísimas gracias, Victoria, por tu oferta y tu comentario. Un fuerte abrazo

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